"Pero el estímulo se encuentra en lo circunstancial, en lo voluble. ¿Y cómo puede la impermanencia alcanzar jamás un sentido? ¿Acaso no es lo real el único sentido posible? ¿Acaso no es la belleza el resultado de una delirante y tierna aproximación del “yo” que comprende? La humanidad se aproxima, vive a tientas, manoseando ese rostro del mensaje.
¿Quién es el presuntuoso que eleva su visión, su propósito, circunstancialmente, hasta el espacio de lo real? La realidad quizá existe, allá afuera, sí, ¡pero la susceptibilidad de la palabra es tan intensa recreando espejismos!
Buscar la verdad es aproximarse a lo real con la comprensión. Una búsqueda pagana de excepcional valor. Irreverente, irrenunciable. Es la malla que va filtrando la humanización, la exclusión, la distancia". |