"¿Acaso no ves? ¿Ante ti no es todo una inmensa deformidad? Tan sólo el blanco inmaterial de nada es exacto, infinito y para siempre. Y más allá de nada encuentras todo, con tu simple y preciosa fantasía, buscando realidad.
Como esos rasgos, esos gestos de caverna laceados con luz de hoguera. Seguían el dictado de las sombras, y de las sombras amaneció el mundo.
Y de nada sirve dar nombre o medir las formas. De esa materia emerge el mundo, y la libertad ejerce en ella todo lo imaginable. Tan sólo cabe desvelar la realidad tras los signos. Está allí, aún, exactamente inmune a cualquier pensamiento.
Todo está invisible, dispuesto, preparado para ser visto".