"El nombre desabrochado de los cuerpos. La palabra entre gimoteos. Murmurar acontecimientos, la acción, en esa válvula burbujeante, a esa chispa. Electrocutados casianimales venidos a recitar, a decir esto y aquello, sobre apenas algo, quizá. Una nebulosa de voz tormenta sobre el silencio.
Armado de verbo, la noche de la mente terminó. Y vino descubriendo algún elemento, alguna precisión, alguna opinión o número o.
La verdad acechó, engendró, dictó, alumbró esos pasadizos de niño teledirigido obediente hacia la luz. De ese modo, o algo parecido ocurrió, la primera vez que un tipo cualquiera dijo alguna cosa que creyó cierta para todos.
Y des de entonces quedan sombras que vagan por las calles y escriben libertades. Gente nacida libre, que vive oculta, loca, inadecuada".